¿Por qué la PNL puede transformar tu vida?
La PNL sí me llevó a una transformación profunda y real. Hoy quiero compartirte parte de este proceso interno y externo, porque si algo he aprendido es que podemos transformarnos todos los días, si lo permitimos.
La Programación Neurolingüística no es un ritual mágico que cambia tu vida de un momento a otro; es un camino, un paso a paso, una puerta que si decides abrir, te entrega la llave para descubrir nuevas posibilidades.
Mi historia: cuando la vida me pedía un cambio.
En el año 2012, en pleno “boom del fin del mundo”, yo vivía mi propio cierre de ciclo. Estaba en una relación de pareja pésima, con un manejo emocional desastroso, y pensaba que mi vida cambiaría si cumplía con todos los requisitos de ser una católica practicante.
Aclaro: respeto profundamente todas las creencias y religiones, pero hoy también reconozco que muchas cosas que viví fueron consecuencia de no entenderme desde adentro.
La Programación Neurolingüística pasó muy cerca de mí incluso entonces. Recibía folletos en ferias, encontraba libros, pero por miedo a “ofender a Dios” consulté con mi director espiritual, un sacerdote exorcista. Muy amorosamente me dijo que estudiar esos temas era un pecado. Así que rechacé esa formación, continué mi carrera universitaria y realicé una especialización “del común” solo para seguir empleada… aun cuando no me hacía feliz.
Seguía viviendo una relación nefasta, donde ninguno de los dos hacía lo necesario para que funcionara.
2015: ruptura, desempleo y el inicio de una búsqueda interna.
En 2015 estaba sin empleo, recién había abandonado mi hogar, pero seguía aferrada a la religión.
Si quieres conocer más de esa ruptura, te comparto este blog donde cuento la historia:
👉 Transformación emocional después de una ruptura (Relax con Plenitud)
En medio del dolor, le pedía a Dios que cambiara mi vida.
Dejé nuevamente la idea de estudiar PNL para “no fallarle a Dios”, a pesar de que en mi interior sentía que estos temas me apasionaban. Mientras tanto, iba a misa diaria, me confesaba cada primer sábado, asistía a congresos de sanación, oraciones, exorcistas… pero la depresión, la escasez económica y el desempleo crecían.
Viví unos cuatro años “a medias”, sufriendo profundamente, sin ganas de vivir, soñando en silencio con desaparecer.
El punto de quiebre: una sesión que me devolvió la vida
Justo cuando pensaba en tomar decisiones fatales, descubrí los procesos de hipnosis del señor Aurelio Mejía. Escuché algunos videos, vi cómo transformaban vidas y pensé en hacer una. Pero el miedo religioso me dividía entre hacerlo o no.
Mis padres, preocupados por todo lo que sucedía, me dieron el dinero para una sesión, Me recomendaron a Jader Núñez en Bogotá.
Fui acompañada de una hermana, quien escuchó todo lo que salió de mi inconsciente:
- Heridas por un padre ausente, la falta de abrazos maternos, el dolor de sostener una relación dañina para aparentar ante el mundo y otras cosas que prefiero reservar.
Ese regalo de mis padres fue mi renacimiento.
Y aclaro algo muy importante: mis padres han sido los mejores. Cuando hablo de heridas, hablo de cómo mi niña interna interpretó ciertas cosas en su momento y con eso se quedó, tuve los mejores padres de este mundo, los amo y respeto profundamente.
Gracias a ese proceso conseguí empleo. Era como si la vida por fin se estuviera moviendo.
| Jader Núñez, a quien considero un terapeuta con dones maravillosos, fue una bendición.
De la rigidez religiosa a una espiritualidad más libre.
A partir de esa experiencia me fui alejando de muchas prácticas religiosas rígidas. Mi convicción de que Dios existe jamás cambió, pero sí mi imagen de Él: ya no como un ser castigador, sino como alguien que provee, acompaña y nos invita a vivir en plenitud.
Regresé a Bogotá en 2019, retomé mi vida profesional y en 2020, apenas ingresé a un nuevo trabajo, llegó la pandemia. Por fortuna tuve estabilidad temporal y pude transitar ese periodo en calma.
En ese tiempo empecé a leer sobre PNL, despertar espiritual y coaching. Y cuanto más leía, más me apasionaba.
Mi paso al: Practitioner en PNL.
Sin una gran estabilidad financiera, decidí dar el paso: hice mi Practitioner con la señora Mary Cardona Lenis.
Fue intenso.
Horas y horas de formación donde lloré, comprendí y descubrí cosas que llevaba años haciendo mal.
Lo más fuerte: entender el valor de dar lugar a la familia, perdonar, soltar el pasado y darme mi propio lugar.
En medio de este proceso, mi padre enfermó gravemente.
Verlo deteriorarse fue devastador. Para mí él era fuerza, vida, alegría. Pasó de ser ese hombre lleno de vitalidad a unos ojitos tristes que no podían seguir su ritmo de siempre.
Pasé muchas noches a su lado en el hospital. Recuperamos un vínculo hermoso. Hablamos de cosas que nunca antes habíamos dicho. Siento que la vida me permitió recuperar tiempo perdido.
Las herramientas que estaba aprendiendo me ayudaron a sostenerme emocionalmente.
La cereza del pastel – el coaching ontológico.
Años después llegó a mi vida el coaching ontológico, y entendí que el lenguaje es poder, que las emociones se sienten en el cuerpo, que las palabras crean realidad.
No fue un año fácil.
La salud de mi padre empeoró, y verlo así me partía el alma. Todos lo acompañamos hasta su último día, en enero de 2024.
Se fue rodeado de amor.
Yo hice el duelo en vida y pude despedirlo con valentía, aunque con profundo dolor.
Sinceramente, sin las herramientas de PNL y coaching, habría perdido mi norte.
El nacimiento de mi misión: Reinventa Tu Ser.
Esta página, Reinventa tu ser, era un sueño que compartíamos.
Él conoció mis planes y me dijo con sus palabras campesinas tan bellas:
“Eso es mucho bueno.”
Esa fue su bendición, y la llevo siempre.
Tras su partida inicié mi Máster Practitioner en PNL, con Katia Arango de crea felicidad ( Terapeuta Experta en PNL y Coaching | Katia Arango | Colombia)
Aprendí nuevas técnicas, profundicé en otras, pero sobre todo las apliqué en mí.
Hoy me dedico a escuchar a mis consultantes, crear cursos, facilitar talleres y acompañar procesos de transformación.
Escribir esta historia me conmovió profundamente.
Ver todo lo que he superado, lo que he aprendido y lo que aún me falta…
pero sobre todo ver cómo mis pensamientos se convirtieron en la renovación de mi alma.
La PNL como renacer.
La reprogramación mental, el lenguaje consciente y el trabajo interno han sido mi mayor regalo.
Sanar a mi niña interna, entender sus heridas, liberar bloqueos que afectaban mi vida laboral, emocional y económica… todo eso nació del día en que decidí separarme y abrirme a un nuevo camino.
Gracias a la PNL pude renacer.
Y si yo pude, tú también puedes.